Adicción: que es, cómo se desarrolla y tratamiento psicológico
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Adicción

¿Qué es la Adicción?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe Neurociencia del consumo y dependencia de sustancias psicoactivas define la adicción  como una enfermedad emocional, física y con predisposición genética.

La adicción destruye no solo la vida de los que la padecen sino también la de sus seres queridos.

Para entenderla mejor hay que explicar que son dos enfermedades en una: la enfermedad física y la enfermedad mental.

La enfermedad física consiste en que al cabo de un tiempo se desarrolla una “alergia” a las sustancias, ya sea el alcohol o drogas. Esta “alergia” provoca que el adicto cuando toma esta sustancia no pueda dejar de consumirla y vaya intoxicándose cada vez más.

Mucha gente sufre hoy en día de alergias al marisco, al trigo, a la leche y otras muchas, pero aquí está la diferencia y el problema, mientras que una persona alérgica al marisco no volverá nunca a tomarlo y mucho menos al día siguiente, el adicto lo consumirá sin importarle las consecuencias de perdida de trabajo, familia, dinero y hasta la vida; ésta es la enfermedad mental. De tal manera que la adicción se compone de dos enfermedades conjuntas: la física que crea alergia, compulsión y la mental que hace que se repita el proceso, la obsesión.

La adicción se caracteriza por episodios continuos o periódicos de descontrol, a pesar de consecuencias adversas, y por distorsiones del pensamiento, especialmente la negación de tener un problema

Esta definición se basa en nuestra propia experiencia con personas y sus diversas adicciones y en opiniones profesionales y científicas como la de la Organización Mundial de la Salud

Desarrollo de la adicción

El proceso más habitual de desarrollo de la adicción pasa por cuatro fases consecutivas:

Experimentación  →  Uso  →  Abuso  →  Dependencia

Así, la persona empieza usando drogas o comportamientos como medio para evadirse y/o “estar bien” y progresivamente va necesitando la misma rutina o droga para “estar normal” hasta que su abuso llega a permitirle “estar normal” cada vez menos tiempo.

La adicción es, además, una enfermedad que afecta a la persona en varios aspectos a la vez:

  • Física, malestar general y compulsión hacia la sustancia.
  • Mental, confusión y percepción errónea de la realidad
  • Emocional, dificultad para gestionar emociones
  • Espiritual, vacío existencial y desconexión de los otros.

Proceso de recuperación

Entendemos y comprobamos con los pacientes y familiares a quienes acompañamos, tanto en tratamiento como después que el proceso degenerativo y destructivo se puede parar y el adicto y su entorno familiar pueden iniciar lo que llamamos su proceso de recuperación que facilite al adicto dejar de consumir, poder vivir sin sus drogas de elección (sustancias o comportamientos) y la mejora significativa y sostenida de los afectados en todas las áreas de su vida.

Consecuencias

Los efectos de cada droga y/o comportamiento son diferentes y su potencial adictivo también.

Los comportamientos de un adicto en activo pueden variar y las consecuencias de sus comportamientos también. La enfermedad sin embargo, tiene una base de comportamientos comunes

Todas las manifestaciones de la adicción, en mayor o menor plazo de tiempo, tienen consecuencias destructivas en la vida de las persona. A medida que la enfermedad progresa, otras actividades parecen, en comparación, menos agradables o intolerables porque no refuerzan el circuito del placer cerebral en igual impacto. A partir de ahí, las drogas o los comportamientos adictivos se convierten en necesarias para que el consumidor pueda sentirse mínimamente “normal” y pueda funcionar – o sobrevivir – en su vida diaria – consumir para vivir. En estadios finales de la adicción activa, la funcionalidad se reduce al mínimo y el afectado acaba con sentimiento de soledad, vergüenza, deseos de morir o en lugares como hospitales o prisión.

Según nuestra experiencia, la incapacidad de la persona para vivir relaciones sanas con los demás y gestionar de modo saludable sus propios sentimientos está en la esencia de la adicción.

Por esta razón, la adicción se traslada a la familia de manera exponencial y podemos decir que cada adicto afecta de media al menos a tres de sus familiares, cambiando la relación que existe entre ellos con diversas actitudes y emociones negativas, que comparten con el adicto e impiden – en mayor o menor medida, según cada caso –, su recuperación:

Además, los familiares pueden en este proceso, a su vez, llegar a tener problemas en su propia vida(trabajo, relaciones, obsesión, etc.)

Lo anormal se vuelve normal, a pesar de generar sentimientos de vergüenza.

La gravedad de la afección y el alcance de las consecuencias para el adicto y su entorno familiar es proporcional al tiempo que dure el proceso de adicción activa:

 

Tratamiento de las adicciones

Con estas bases comunes, el proceso de recuperación consiste en iniciar y mantener un proceso de compromiso y aprendizaje integral que permita gestionar emociones, actitudes y relaciones sanas sin drogas ni comportamientos adictivos. Una vez más, en estos casos se han visto los beneficios utilizando Mindfulness como elemento fundamental del tratamiento.